Educamos
“EDUCAR PRECISA AMAR INTENSAMENTE”
Educar, es la base para una sociedad más justa.
El Padre Yermo, supo desde siempre que la educación entendida en forma integral comienza en la familia, por ello escribió unos bellos apuntes sobre la educación de los niños en el hogar. Para el todo comienza con la formación del corazón, en eso se había adelantado a quien hoy habla de la inteligencia emocional. Sabía la importancia de formar el corazón, es decir los sentimientos, emociones, el carácter, conduciendo desde los primero años hacia la adquisición de una personalidad recia y con buenos principios.
Desde sus inicios, la Congregación de SSCJP se distinguió por su trabajo en la educación. El 14 de diciembre de 1885, comenzó la primera escuela en El Calvario con los niños que se habían recogido del Hospital llamado “Asilo de los Mendigos”, donde el Dr. Gutiérrez los tenía asilados. La primera maestra fue la Hermana Gumersindo Muñoz.
“Desde luego las hermanas comenzaron a desempeñar el magisterio con la juventud desvalida, pues como entre los indigentes asilados en el Calvario había niños de ambos sexos, desde los primeros días fue necesario establecer la escuela y sin libros ni bancos ni otros útiles adecuados, se dio principio. La primera maestra fue la Hermana Gumersinda, que hizo lo que pudo y es la decana de las profesoras de la Sociedad. De esta manera tan pobre en todos los sentidos, fue como principiaron las escuelas del Instituto.” 1
1. Yermo y Parres, José María, Memorias de la Congregación de las Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Pobres, Puebla, 1969, pp. 89-90.
Actualmente contamos con más de 60 centros educativos en 7 países:
México
Estados Unidos
Guatemala
Nicaragua
Colombia
Kenia
Italia
Estos centros incluyen: escuelas, internados y casas hogar.
Nuestra Misión:“…promover a los pobres, mediante una sólida formación integral y evangelizadora, desde la misericordia y la humildad, en un clima de sencillez, para que tomen conciencia de su dignidad, se preparen al servicio y lleguen a ser agentes de transformación social”. Es una opción por el hombre y su formación integral, considerando a la persona humana como el agente primario e insustituible de su promoción. Se inspira en la persona de Jesús, que vino a servir y no a ser servido y en el carisma de nuestro fundador que nos dejó como riqueza a la iglesia y a esta familia religiosa, así como a todos los colaboradores de cada obra apostólica, considerando la educación como un camino para alcanzar la vida eterna.
Nuestra comunidad educativa se conforma con:
COMUNIDAD RELIGIOSA
Que fundamenta las exigencias y los copromisos de nuestra misión educadora, enriquecida con las enseñanzas y ejemplo del Padre Yermo
MAESTROS
Su testimonio y participación cimientan la educación, participan en la misión santificadora y educadora de la Iglesia
ALUMNOS
participan activamente en su propio desarrollo y formación de manera consciente y responsable, para que crezca al mismo tiempo su ser cristiano recibido en el Bautismo
PADRES DE FAMILIA
facilitan con su testimonio y colaboración la formación integral de sus hijos
PERSONAL ADMINISTRATIVO Y DE APOYO
Su testimonio de trabajo y servicio estimula los valores y contribuye a la buena marcha de las actividades
EXALUMNOS
Consolidan su compromiso bautismal, desde una vivencia de su propia vocación, reforzando con acciones concretas
Educamos:
• En el ámbito de los valores, (verdad, justicia, libertad, respeto, servicio, responsabilidad) enseñando a vivir lo que se aprende, conduciendo a formación moral, de preparación para la convivencia con base en principios libremente definidos, no puede lograrse por prescripción ni tampoco a través de la mera clarificación de los valores personales. Fomentamos el desarrollo de la capacidad de formular juicios morales y de actuar en consecuencia
• Consideramos a nuestro educandos como seres individuales únicos e irrepetibles, ameritan respeto a su singularidad. Tienen una identidad que se gesta a partir de sus propósitos, intereses, y actos intencionales, así como de su capacidad de elección y decisión en un marco de libertad y conciencia
• En nuestra visión pedagógica, concibimos la educación escolar como un proceso global e integral en donde el alumno es el protagonista de su propio aprendizaje, a través de la actividad, el ensayo y el descubrimiento, donde la inteligencia es capaz de construir y reconstruir, no solamente de recibir conocimientos.
• Propiciamos que nuestros alumnos crezcan y maduren personal y socialmente para llegar a ser hombres nuevos, capaces de responder coherentemente desde sus valores a los retos que la cultura y la época les imponen.
• Queremos lograr que nuestros destinatarios alcancen una vivencia de su fe para llegar a ser auténticos cristianos y formar sociedades justas y fraternas
¿Cómo lo vivimos?
• Con valores como familia religiosa: Amor y devoción al Sagrado Corazón de Jesús, a la Santísima Virgen María, a Sr. San José, a San José María de Yermo y Parres y, adhesión a la Iglesia.
• En un ambiente animado por el espíritu evangélico de libertad y caridad
• Ofreciendo lo mejor de nosotros mismos, buscando el bien de los demás
• Construyendo una comunidad viva y alegre
• Creando en la escuela una atmósfera de cordialidad y de participación
• Asumiendo responsablemente las obligaciones de nuestro compromiso educativo
• Planificando toda la acción de acuerdo a la filosofía de la escuela y a las prioridades elegidas
• Acompañando a los alumnos en su desarrollo y maduración
• Evaluando permanentemente el trabajo realizado
Yo no quiero en esta vida ningún bien, sino el de amarte mucho, servirte y sufrir Contigo. (ASC)












